Las mujeres de Federico

Ana Bernal-Triviño y Lady Desidia

«Queridas compañeras:

Sé que no nos conocemos. Nunca hemos estado juntas, pero es más lo que nos une que lo que nos separa.

Como vosotras, soy una de las protagonistas de las obras de Federico García Lorca, rebelada ante la absoluta incapacidad de existir como mujer libre. Presiento que ha llegado el momento de romper nuestro silencio».

Así arranca Las mujeres de Federico (Lunwerg, 2021), una obra escrita por la periodista y profesora e investigadora en la UOC Ana Bernal-Triviño e ilustrada por Vanessa Borrell, más conocida como Lady Desidia.

El planteamiento es sencillo. Rosita, la protagonista de Doña Rosita la Soltera, envía una carta a las otras mujeres de las obras de Lorca y las invita a acudir a la Huerta de San Vicente, la casa familiar del poeta donde imaginó a muchas de ellas. Su propósito es reunirse con su autor para expresarle su dolor y su inconformidad por su existencia. Y, de paso, que cada una de ellas pueda contar en primera persona y desde su experiencia el verdadero relato de sus vidas.

A lo largo de las páginas de la novela, las mujeres de Federico ponen voz a todo el sufrimiento que las marca. Despreciadas por no encontrar marido, condenadas a una vida de trabajo esclavo por la falta de educación y oportunidades, atadas a matrimonios no deseados, condenadas a no vivir libremente, ni a sentir ni a opinar, sometidas al deber de ser madres y menospreciadas si no lo son… Y aunque sus historias son diferentes, todas ellas están marcadas por dos losas: silencio y culpa, las mismas que siguen pesando sobre nosotras todavía.

Paternalismo, violencia machista, cosificación de la mujer… son problemas que sufrieron aquellas mujeres que retrató Lorca y que seguimos padeciendo hoy. Por eso es importante otro de los puntos fuertes femeninos que nos pone ante los ojos la novela de Ana Bernal-Triviño: la importancia y la fuerza de la sororidad. «Sin sororidad no seríamos nada. Este libro quiere poner en relieve que en las experiencias comunes, más allá de nuestras diferencias (y ellas las tienen, porque cada una tiene una historia diferente), hay un punto de unión y de red entre todas nosotras. Y solo con ese reconocimiento podemos avanzar».

Podéis encontrar el libro en:

https://www.casadellibro.com/libro-las-mujeres-de-federico/9788418260995/12499994

Más información: https://www.yorokobu.es/las-mujeres-de-federico/

Maddalena Casulana

Retrato de Maddalena Casulana, autoría desconocida

Maddalena Casulana (1544-1590) fue una compositora, intérprete de laúd y  cantante italiana del Renacimiento tardío. Fue la primera mujer compositora que tuvo un volumen entero exclusivo de su música impresa y publicada en la historia de la música occidental.

Su producción se centró en los madrigales, una de las formas más populares de la época, composiciones de música vocal de entre tres y seis voces y texto profano. Casi siempre eran interpretados a capela, aunque podían incorporar instrumentos que doblaran las partes vocales.

Los primeros madrigales de Casulana aparecieron en una compilación de distintos autores, Il Desiderio, editado por Giuglio Bonagiuntra. La primera publicación exclusivamente con música de la compositora fue su Primer libro de madrigales (1568). Fue, como hemos mencionado anteriormente, la primera mujer en conseguir este hito. Tras ese volumen llegaron dos más, en 1570 y 1583. Otras de sus obras fueron incluidas en diversas compilaciones, como ya ocurriera con Il Desiderio.

Una técnica compositiva muy importante en los madrigales fueron los madrigalismos, que consistían en expresar musicalmente el significado de las palabras. Por ejemplo, imitar una risa con sonidos entrecortados. Casulana tenía una gran habilidad para entrelazar texto y música, dotando a sus obras de una sensación de integridad con la que pocos autores podían rivalizar. También manejaba con destreza el equilibrio entre armonías y disonancias, así como el uso de los distintos registros de la voz. Gracias a estos recursos, la compositora desarrolló un estilo de gran calidad, muy distintivo y personal.

La inmensa brecha de género en el mundo de la música apenaba e indignaba a Casulana. Seguramente esta discriminación fuera un factor importante para que la compositora se dedicara a la docencia, intentando educar y apoyar a jóvenes para que pudieran seguir sus pasos. El Primer libro de madrigales estaba dedicado a Isabel de Médici, para quien Maddalena Casulana hizo la siguiente reflexión:

“Deseo mostrar al mundo, tanto como pueda en esta profesión musical, la errónea vanidad de que solo los hombres poseen los dones del arte y el intelecto, y de que estos dones nunca son dados a las mujeres”.

Podéis encontrar sus composiciones en distintas plataformas como Youtube o Spotify. Son de una gran belleza y sensibilidad. Aquí tenéis un pequeño ejemplo:

Información extraída de: revistafugato.com

Las artes escénicas han convivido y se han alimentado de las bellas artes desde el nacimiento del teatro. Los referentes artísticos, tanto en pintura, escultura o fotografía, son esenciales para nuestro trabajo creativo. Sin embargo, estos referentes son, tal y como sucede en las artes escénicas, preminentemente masculinos. Estamos también huérfanas y huérfanos del trabajo de numerosas artistas que a lo largo de la historia expresaron, a través de su arte, su visión del mundo.

Por ello quiero compartir con vosotras el trabajo que viene desarrollando la Plataforma La Roldana para rescatar a estas artistas olvidadas. Os dejo aquí parte de su manifiesto y os invito a visitar su página para completar y enriquecer los referentes artísticos que como artistas escénicos tanto necesitamos: https://laroldanaplataforma.com/

«… Actualmente estamos asistiendo a un cambio en la sensibilidad social respecto a los temas de género, la gente se está preguntando ¿dónde han estado las mujeres hasta ahora?, y cada uno enfoca la mirada hacia su ámbito: científico, literario/editorial, musical, ingeniero… La Roldana Plataforma quiere sumarse  a este cambio social siguiendo los pasos de mujeres como Ángeles Caso, Patricia Mayayo y Concha Mayordomo, entre otras, que fruto de su trabajo nos han descubierto a estas creadoras. Creemos que la mejor forma de conseguir un discurso unitario es cambiando radicalmente el mensaje que llega a los cimientos de la sociedad: la juventud. Si al alumnado se le transmite que hombres y mujeres crearon juntos no tendrán que reconstruir la historia más adelante añadiendo a todas estas mujeres que a nosotras nadie nos explicó.

Desde La Roldana Plataforma se quiere que esto cambie. 

No podemos permitir que la idea universal de que los hombres han sido, son y serán los únicos que quedarán para la historia sea la que se transmite a nuestra juventud en los centros formativos con el actual currículo educativo.

Con nuestra iniciativa se quiere visibilizar a las mujeres artistas que sí hubo (y muchas) en todas las épocas y de todos los movimientos artísticos. Para lograrlo queremos incluirlas en el currículo educativo de los temarios de Historia del Arte y Fundamentos Artísticos 1 y 2  —incluso, por qué no, que se incluyan en las pequeñas píldoras de historia del arte que se les da a los alumnos y alumnas de la ESO— porque, a pesar de haber sido apartadas del discurso historiográfico, muchas de ellas en su momento llegaron a ser grandes artistas muy valoradas por el público y la crítica y cotizadas en su época. Este es el caso de Luisa Roldán y Artemisia Gentileschi , que fueron reclamadas por reyes y altos dignatarios; también conocemos artistas que fueron la figura principal y sustento económico de sus familias como Lavinia Fontana en el siglo XVI; otras pertenecieron a movimientos artísticos que pensamos solo masculinos como las impresionistas Berthe Morisot y Mary Cassatt. Estos son solo algunos ejemplos de los muchos que no aparecen en el currículo educativo. 

Deseamos contar y transmitir una historia del arte al completo, incluyendo las aportaciones de las artistas en un único discurso, no como figuras aisladas sino dentro del mismo contexto histórico-artístico en el cual se engloba a los artistas masculinos, pues todos vivieron una misma historia, compartieron mismos espacios y asistieron a los mismos eventos. Juntos crearon el arte de ese momento, influyéndose mutuamente. Si no tenemos en cuenta las influencias de las mujeres también nos perdemos matices de las obras de los hombres y todo queda incompleto…»

Lotte Reiniger

Charlotte Reiniger nació el 2 de junio de 1899 en Berlín-Charlottenburg, en el seno de una familia de clase media. Desde bien pequeña, Charlotte, se había sentido atraída por el mundo de las sombras chinescas. Ella misma se construía sus propios personajes que hacía desfilar por un teatro casero con el que deleitaba a sus familiares y amigos. Un entretenimiento infantil que se convertiría con los años en una verdadera pasión.

Siendo una adolescente, se enamoró de las películas del cineasta francés George Méliès y del director de cine alemán Paul Wegener, a quien vio en persona en una conferencia sobre el cine de animación en 1915. Al momento supo a lo que quería dedicar su vida y convenció a sus padres de que la dejaran ingresar en la compañía de teatro en la que trabajaba el propio Wegener. Wegener decidió aprovechar la obra de Reiniger para los rótulos de sus películas. El siguiente paso fue participar también en la elaboración de los decorados.

Tras ser admitida en el Instituto de Innovaciones Culturales de la capital alemana, realizó en 1919 su primera película de siluetas, El ornamento del corazón enamorado. Allí también conocería al que sería su compañero para toda la vida, Carl Koch, un director de cine con el que trabajó en muchas producciones conjuntas.

Lotte Reiniger se había convertido en una más del mundo del cine animado alemán. Además de realizar sus propias producciones, realizó algunas colaboraciones destacadas, como su participación en la película Los Nibelungos de Fritz Lang.

En 1923 consigue financiación para el largometraje Las aventuras del príncipe Achmed, el primer largometraje de cine animado que se conserva y que catapultó a Lotte Reiniger a la fama. Una cinta que tardó tres años en terminar y que recogía distintas historias de Las Mil y una Noches. Diez años antes de Walt Disney, Reiniger ya utilizó la cámara multi-plano.

La llegada del nazismo a Alemania obligó a Lotte y Carl a emigrar. En 1949 se instalaban en Londres de manera más o menos permanente y donde fundaron la Primrose Productions de donde salieron muchas películas de animación.

Carl Koch fallecía en 1962. Lotte continuó trabajando en el mundo del cine dando vida a muchas de las óperas más conocidas de la historia de la música:  La Flauta mágica, Las Bodas de Fígaro o Carmen fueron algunas de las óperas que Lotte transformó en hermosas historias animadas con sus inmortales siluetas fruto de una laboriosa creación artística y un estudio detallado de la anatomía humana y de la naturaleza.

En 1979, dos años antes de morir, realizaba su última película en color, La Rosa y el Anillo. Fallecía en la localidad alemana de Dettenhausen el 19 de junio de 1981, a los ochenta y dos años.

Aquí os dejo la película Las aventuras del príncipe Achmé, largometraje realizado con la técnica de animación con siluetas, inventada por Lotte Reiniger y que consiste en manipular recortes de cartón y láminas finas de plomo bajo una cámara. Toda una obra de arte para ser disfrutada un siglo después.

Para ver más trabajos de la artista: http://www.ahmagazine.es/lotte-reiniger/