Suzanne Bing

“Me gustaria contarlo todo. Y sobre todo: el papel de Suzanne Bing, nuestra temida chef. Fanáticamente a la altura de su tarea, en la que se olvidó de sí misma.”

Étienne Decroux,  Paroles sur le mime , París, Gallimard, 1963, p. 13.

Detrás de las nociones de la gramática del mimo corporal, concretamente de la segmentación corporal y del dinamo-ritmo aparece la figura de Suzanne Bing (1885-1967), la persona que estuvo a cargo de las investigaciones pedagógicas del Théâtre du Vieux-Colombier (1920-1924) y de Les Copiaus (1924-1929), procesos de los cuales el creador “oficial” de la técnica del mimo corporal dramático, Étienne Decroux (1898-1991) formó parte en calidad de alumno desde 1923.

La influencia de Suzanne Bing es fundamental en las pedagogías de los teatros físicos y, por tanto, en la importante renovación de la escena europea que estas significaron. Sin embargo, su figura no ha sido reconocida y es pasada por alto en la historia del teatro. La tradición del mimo francés tiene como hitos a los nombres de Jacques Copeau (1879-1949), Étienne Decroux, Jean-Louis Barrault (1910-1994), Marcel Marceau (1923-2007) y Jacques Lecoq (1921-1999). El trabajo de todos ellos descansa sobre las investigaciones de Suzanne Bing. Su contribución es crucial para el arte de la actuación, pero su presencia en el relato de la historia del teatro del siglo XX es escueta.

Las investigaciones pedagógicas de Suzanne Bing iniciaron los experimentos en construcción y juego con máscaras junto a Marie-Hélène Copeau, incluyeron el trabajo con la técnica Dalcroze en el entrenamiento de la compañía e instauraron el trabajo sobre los animales y la observación de la naturaleza. Toda esta labor pedagógica de investigación y puesta en práctica fue redactada y editada por Jacques Copeau, cofundador del Vieux Colombier. La historia, una vez más, eliminó de la ecuación a una parte esencial y fundamental en la evolución del trabajo físico del actor, y por lo tanto de las técnicas interpretativas, al concederle a Copeau la exclusiva de esta ingente labor.

Cabe también destacar su trabajo de dirección en los primeros montajes de Teatro Nô en occidente, y no con la intención de llevar a cabo una reconstrucción o imitación occidentalizante del Nô, sino como un modelo para la formación actoral.

Más información en:

https://books.openedition.org/psorbonne/7180

https://www.resad.com/Acotaciones.new/index.php/ACT/article/view/462/633

Isabel Oyarzábal

Málaga 1878 – México 1974

Isabel Oyarzábal fue una escritora, traductora, actriz, periodista y diplomática española que desarrolló una labor esencial, comprometida y de gran reconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional. Su preocupación por la condición social de sus contemporáneas fue tema central en sus novelas (El sembrador sembró su semilla, 1923; En mi hambre mando yo, 1959), sus textos autobiográficos (I Must Have Liberty, 1940; Smouldering Freedom, 1945, recientemente traducidas al español como He de tener libertad y Rescoldos de libertad) y, muy especialmente, en su teatro. Oyarzábal entró en contacto con el mundo de la escena ya a comienzos del pasado siglo, cuando dejó Málaga, su ciudad natal, para incorporarse a la compañía de María Tubau, en Madrid en 1906. Colaboró activamente con teatros de arte como El Mirlo Blanco, el teatro familiar de los Baroja donde vio representado uno de sus textos, Diálogo con el dolor, bajo la dirección de Cipriano Rivas Cherif, o El Tingladillo, teatro casero organizado por los Palencia en el domicilio familiar donde montó su diálogo teatral El miedo, en 1936.

Sin duda, el contacto continuo con las feministas británicas fue un gran aliciente para sus reivindicaciones en el territorio nacional. Su lucha feminista y social tuvo gran trascendencia, tanto en el plano nacional como internacional, lo que le permitió que sus ideas fuesen propagadas a través de publicaciones y conferencias en numerosos países. Dedicó todo su empeño a que la sociedad reconociese el papel de la mujer, sus derechos y libertades, su inteligencia y su capacidad para el trabajo. Reivindicó con ahínco el sufragio femenino, junto a figuras tan relevantes como Clara Campoamor.

Consciente de que sus contemporáneas eran aún educadas para ajustarse al ideal de «ángel del hogar» que las mantenía vinculadas exclusivamente a la esfera privada, en su teatro lleva a cabo una revisión crítica de las bases que definían aún la identidad femenina tradicional en la primera mitad del pasado siglo para avanzar en la deconstrucción del modelo. Aborda así temas tan relevantes como los cambios y permanencias de la maternidad o la socialización femenina orientada fundamentalmente al matrimonio.

En esta línea escribió varias obras de teatro que, lejos de presentar el matrimonio como el destino ideal de la vida de toda mujer, ofrecían una visión crítica y desvelaban los problemas que vivían las mujeres casadas de entonces: las limitaciones para su autorrealización, la prevalencia de la dominación masculina, la privación de libertad de la esposa y su frecuente maltrato físico y psíquico. No es de extrañar, por tanto, que Oyarzábal fuera también una de las escritoras españolas que desde muy pronto se aventuraron a defender públicamente el derecho al divorcio. De hecho, el tema matrimonial es el motivo central de tres títulos dramáticos: Lo que se lleva el mar, La libertad encarcelada y Vidas de hoy.

Estos tres títulos junto al resto de su obra dramática fueron reunidos y publicados en 1944, en México, durante su exilio, bajo el nombre Diálogos del dolor. En España, la Asociación de Directores de Escena, publicó este volumen en 1999. En él encontramos “nueve ensayos dramáticos” donde también observamos una evolución conceptual que parte de la visión clásica de la maternidad (preocupaciones por el cuidado y bienestar de los hijos, miedo y dolor por su muerte y transferencia al amor de pareja de los sentimientos maternos), para animar a las mujeres a trascender el ámbito familiar y dar paso a la sensibilización pacifista, la solidaridad con las clases desfavorecidas, la construcción de su propia identidad, la reflexión sobre la enorme responsabilidad de la educación de la descendencia y la conveniencia de que las madres se imbriquen en la acción política general. Se trata, al fin, de nueve textos dramáticos, la mayoría muy breves, de temática fuertemente existencial, conectados por una preocupación común: la íntima relación entre vida y dolor, relación recreada mayoritariamente desde la experiencia vital femenina. 

Cambios y permanencias de la maternidad en «Diálogos con el dolor» (1944) y El matrimonio en el teatro de Isabel Oyarzábal: hacia una revisión de la identidad femenina tradicional de Pilar Nieva de la Paz en www.cervantesvirtual.com

Mujer y Teatro en la España del siglo XXI

Como última entrada en nuestro blog de Igualdad de este año 2020, quería compartir con todas y todos, el número 8 de la revista de investigación teatral Don Galán, que edita el Centro de Documentación Teatral, y que gira en torno a la mujer en el teatro, en este siglo XXI.

Una serie de artículos que, pese a tener 2 años de antigüedad, hacen un repaso esencial a las artes escénicas más contemporáneas y en todos sus campos, a través del trabajo de algunas de las profesionales más relevantes de la escena española.

Aunque resulta del todo imposible recoger el trabajo de todas las profesionales de la escena actual, no están todas las que son pero si son todas las que están, este número de la revista resulta de obligada lectura para estar al corriente de lo que realmente está sucediendo en nuestros escenarios y no siempre cuenta con la repercusión que merece.

En definitiva, este post pretende ser una recomendación de lectura para estas fechas vacacionales que se avecinan. Dramaturgas, creadoras, figurinistas, escenógrafas, directoras que hoy están en los escenarios escribiendo y reescribiendo la historia de las artes escénicas.

Aquí el enlace a la revista: https://www.teatro.es/contenidos/donGalan/donGalanNum8/sumario.php

Que ustedes lo disfruten…

Magda Donato

 MARGHERITA BERNARD , Ediciones Renacimiento 2009

Carmen Eva Nelken Mansberger (Madrid 1898-México 1966) Periodista, dramaturga y actriz. Una de las mujeres progresistas que en la España de las primeras décadas del siglo XX encarnaron modelos femeninos netamente contrapuestos al papel limitado y doméstico que la sociedad de la época imponía a su género.

Dos pasiones guiaban la vida de Magda Donato: el periodismo y el teatro. Consiguió hacer reportajes profundamente detallados gracias a la interpretación. Esta forma totalmente revolucionaria de hacer crónicas de investigación encubierta no la inventó Wallraff, como han apuntado hasta ahora los libros de Historia, antes había estado Magda Donato y, con anterioridad, Nellie Bly.

La periodista se transformaba, creaba un personaje –una identidad ficticia– y se adentraba a vivir en carne propia lo que quería conocer y con posterioridad contarle al mundo. Donato los llamó reportajes vividos y fueron publicados en el diario Ahora en los años 30. Se adentró así en comedores sociales, en la cárcel de mujeres; pasó hambre, frío, aprendió a convivir, a escuchar y atrapó todos los detalles que no podría haber averiguado a través de una entrevista.

Sus artículos se transformaron en piezas únicas, los recursos literarios que debía utilizar para darle la veracidad y la chispa que requerían esos relatos los convirtió en historias mágicas, en cuentos. Siempre con contundencia pero amenos. Repletos de ironía y de una sencillez atemporal: podrían haber sido escritos hoy, aquí, en este instante preciso.

Los personajes que creaba eran la nave idónea para viajar por las historias que no tenían otra verdad que la intrínseca, vivida desde dentro sobre todos los escenarios que estuvieran disponibles en su entorno. Conseguía descifrar la narración que no salía públicamente a la luz, esa que uno siempre se guarda, el secreto bajo llave. Magda Donato hablaba de colores, de olores, de texturas, sus diálogos eran tan cercanos, tan hogareños que eclipsaban la ficción, admitiendo que algo tan sumamente detallado solo podía ser producto de una realidad directa. De este modo, la belleza es doble porque lo que cuenta conlleva verdad.

La objetividad periodística se modifica, se amolda a un entorno nuevo y beneficioso. La autora conseguía así despegarse de su parte de reportera utilizando recursos lingüísticos clásicos de la ficción; periodismo y literatura superaron sus fronteras, se fusionaron, se intercambiaron: “Magda Donato renueva las características de este género, llegando a crear una fórmula personal de gran éxito y de notable repercusión. Para escribirlos, vivía de incógnito en un determinado ambiente por algún tiempo y luego relataba sus experiencias e impresiones” (Escritoras españolas en los medios de prensa VV.AA. Universidad de Valladolid).

Su exilio, primero en la capital francesa, la llevó hasta México. Este país fue el contexto necesario para que Magda Donato alcanzara un enorme éxito como actriz de series de televisión, de cine y de teatro. Terminó centrándose en este último, recibiendo el premio a mejor actriz de la Agrupación de Críticos de Teatro por su interpretación de ‘la vieja’ en la obra Las sillas de Eugène Ionesco, texto que ella misma tradujo del francés.

 El “Premio Magda Donato” se entregó durante 23 años en la Asociación Nacional de Actores de México.